Recursos / Caso de Estudio

Un banco canadiense centrado en pagos digitales, que ayuda a los emprendedores a crecer y escalar, solicitó ayuda para monitorizar actividad fraudulenta en sus 180 millones de Interac e-Transfers anuales, con foco en AML para cumplir con las regulaciones FINTRAC.
Los datos disponibles eran muy limitados. Se procesaban aproximadamente 500 000 transacciones diarias, solo con monitorización manual. Los datos de los beneficiarios no estaban agregados en la plataforma, lo que impedía hacer seguimiento de la actividad de lavado de dinero conforme a los requisitos regulatorios.
Se entregó una capacidad end-to-end de monitorización de fraude y AML, sustituyendo la supervisión manual por detección automatizada a escala:
La implementación resultó en mayor visibilidad, detección de lavado de dinero y cumplimiento de las obligaciones regulatorias de reporte.